Gracias a un trabajo articulado, liderado por la Delegación Presidencial de Atacama, la División de Gobierno Interior y la Municipalidad de Tierra Amarilla.
Con la firma de convenio entre la empresa regional AMFFAL, la Delegación Presidencial Regional de Atacama y el Municipio de Tierra Amarilla, se dio el vamos a los trabajos de mejoramiento de la planta de tratamiento de aguas servidas y residuales de la localidad de Los Loros.
Hito que fue encabezado por el delegado presidencial, Rodrigo Illanes Naranjo, el alcalde Cristóbal Zúñiga, la Diputada Daniella Cicardini, el representante de la División de Gobierno Interior (DGI) Gonzalo Acevedo, además de la comunidad y dirigentes sociales quienes valoraron el compromiso asumido por diferentes organizamos del estado y políticos, liderado por la Delegación Presidencial, para poner en funcionamiento la planta que, tras los aluviones del 2015, quedo con fallas estructurales que han imposibilitaban su normal funcionamiento; afectando de esta manera la calidad de vida de los vecinos y vecinas.
“Estamos muy contentos con este avance, que se logra gracias a las voluntades de muchos actores, destacar el compromiso que han asumido los dirigentes y dirigentas de la comunidad, que llegaron hasta Santiago para solicitar la intervención de esta planta. Una labor que hoy comienza a materializarse, gracias a fondos entregados por el Ministerio del Interior, que permitirá entregar una solución concreta, antes de fin año”. Destacó Illlanes Naranjo.
Por su parte el alcalde Cristóbal Zúñiga, junto con agradecer el apoyo entregado por el Gobierno, enfatizó. “Estamos muy contentos porque se avanza en un tema muy sentido por la comunidad lorina, que ha luchado todos estos años para que la planta vuelva a funcionar tras los aluviones. Así que hoy comenzamos un nuevo camino y esperamos que esta intervención les entregue una mejor calidad de vida”.
Cabe señalar que las obras, que se extenderán por cerca de 4 meses, implican una inversión de más de 500 millones de pesos, y vendrá a modernizar considerablemente la infraestructura sanitaria vital para el tratamiento de aguas residuales; a la espera de su funcionamiento programado para finales de este año.